El rubro espera que las ventas repunten con el ingreso del otoño e invierno, que generalmente marca un mayor consumo de panificados.
El precio del kilo de pan de mesa subió a $1.700 a principio de semana por los aumentos mensuales de los insumos como grasa, levadura, aditivos y gas. El reajuste en las panaderías también alcanzó a las facturas y productos de copetín. El rubro sigue experimentando una caída en las ventas por la fuerte recesión, aunque se espera un mayor consumo a partir de abril en adelante con los días frescos.“Hasta el lunes teníamos el kilo de pan a $1.500. El martes ya retocamos el precio y lo subimos a $1.700 para pancitos y pan francés, que son los de mesa familiar, porque ingresaron los insumos con nuevos valores, especialmente la grasa, los aditivos, la lavadura y e incluso el gas. Sin embargo, desde el mes pasado que la harina, azúcar, dulce de leche y membrillo se mantienen estables”, comentó Nicolás Sintes, propietario de la cadena de panaderías La Candela en Formosa.










