(La Política Online). El gobierno de Javier Milei analiza la posibilidad de adelantar las elecciones presidenciales para mayo del año próximo. La decisión está vinculada al análisis económico y el debate interno en el máximo nivel no está saldado.
Los optimistas creen que hay que mantener la fecha de octubre porque en ese momento la economía ya habrá «pegado la vuelta» del actual ajuste y estará generando empleo y consumo.
Los que empujan el adelantamiento creen que el año que viene se agravará la desconfianza del mercado ante la posibilidad que Milei no reelija y esto volverá a disparar el riesgo país como pasó entre septiembre y octubre del año pasado. Esto aumentaría las dificultades para fondearse que ya sufre el equipo económico como se vio en la licitación de deuda de este lunes. La Argentina debe enfrentar el año que viene pagos de deuda externa por US$ 28.000 millones y despejar las dudas sobre la reelección de Milei lo antes posible.
La posibilidad de adelantar las presidenciales a mayo, enfrenta problemas legales. El artículo 95 de la Constitución Nacional, tras la reforma de 1994, establece que las elecciones presidenciales deben realizarse dentro de los 60 días previos a la conclusión del mandato en curso. «Para adelantarlas a mayo habría que cambiar la Constitución», explicó a La Política Online un ex funcionario de la Dirección Nacional Electoral. Sin una reforma constitucional lo máximo que podría adelantarlas es al 10 de octubre de 2027.
Mientras tanto los libertarios ya avanzan con la parte del plan que sí se puede sortear sin necesidad de una reforma constitucional. Diego Santilli y Patricia Bullrich organizaron una reunión con legisladores y jueces electorales, para discutir una reforma electoral que implique la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) -que fueron suspendidas pero no eliminadas en las elecciones del 2025- y la implantación del sistema de boleta única en la presidencial.
En ese encuentro nadie mencionó el adelantamiento de la fecha, porque la reforma planteada ya encierra desafíos importantes. «La boleta única junto a la eliminación de las PASO puede generar una terrible dispersión del voto: hay 37 partidos en condiciones de competir para la categoría presidencial», explicó a LPO un diputado presente en la reunión.










