La pérdida de audición es una condición frecuente que, según la presidenta del Colegio de Fonoaudiólogos de Misiones, Ana Laura Brown, está vinculada tanto al envejecimiento natural como a la exposición a ruidos fuertes y al estrés. “Afecta la calidad de vida y puede llevar al aislamiento social por la frustración de no poder seguir conversaciones”, advirtió durante una entrevista en Vistazo del 4.
Brown señaló que el uso temprano de audífonos no solo mejora la comunicación, sino que también ayuda a preservar la comprensión de las palabras y puede actuar como factor protector frente a la demencia tipo Alzheimer.
En cuanto a la higiene, recomendó evitar el uso de cotonetes, dado que pueden empujar la cera hacia el interior del conducto auditivo o provocar lesiones. “La cera es un mecanismo protector”, explicó, y sugirió limpiar solo la parte externa con una toalla, acudiendo a un profesional en caso de formación de tapones.
Otro problema frecuente es el tinitus o zumbido en los oídos, que puede originarse por causas auditivas, pero también por bruxismo, problemas cervicales, ciertos medicamentos o hipertensión. Incluso se ha reportado como secuela de la vacuna contra el COVID. Entre los tratamientos disponibles mencionó la terapia de habituación y audífonos con generadores de sonido para mitigar el acúfeno.
Brown alertó también sobre el aumento de la pérdida auditiva en jóvenes debido a la exposición constante a música fuerte en autos, gimnasios y auriculares. Para cuidar la salud auditiva, recomendó aplicar la “regla del 60/60”: no más de 60 minutos al día y no superar el 60% del volumen máximo. Además, insistió en la importancia de mantener la atención al entorno para prevenir accidentes.
Finalmente, instó a estar atentos tanto en niños como en adultos a signos de pérdida auditiva, ya que una detección temprana permite intervenciones más eficaces y una mejor calidad de vida.










