A pocas horas del inicio de la zafra yerbatera 2026, el dirigente agrario Hugo Sand, referente histórico de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), lanzó duras críticas contra el presidente Javier Milei, a quien responsabilizó por la profundización de la crisis en el sector.
En declaraciones al Canal 4 de Posadas, Sand sostuvo que las medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno nacional generaron “un caos” y una “anarquía” en el mercado yerbatero. “Milei rompió ese contrato, esa ley que teníamos, para que sus amigos, los grandes empresarios, se queden con más de 400 mil millones de pesos”, afirmó, al detallar que, según su estimación, las principales firmas del sector concentraron unos 200 mil millones de pesos durante el primer año de gestión y una cifra similar en el segundo.
Entre los actores señalados mencionó a compañías como Las Marías y Establecimiento Las Marías Liebig, a las que acusó de beneficiarse de un esquema de mercado que, según describió, favorece la concentración.
Uno de los ejes centrales del reclamo es la fuerte diferencia entre el precio que, según los productores, debería pagarse por la hoja verde y el valor efectivamente abonado.
Sand, en diálogo con el periodista Ariel Sayas, indicó que el kilo de hoja verde puesto en secadero debería ubicarse en torno a los 700 pesos, considerando la evolución inflacionaria desde el último valor de referencia informado por el gobernador Hugo Passalacqua, quien había estimado un precio de 505 pesos el año pasado. Sin embargo, denunció que actualmente se paga entre 180 y 220 pesos.
El dirigente también apeló a una referencia histórica del sector: el equivalente a 50 centavos de dólar por kilo. Con un tipo de cambio cercano a los 1.400 pesos, ese cálculo refuerza el valor de 700 pesos reclamado por los productores. “Los productores merecen vivir dignamente, y los obreros rurales también”, sostuvo, al advertir sobre la migración laboral hacia Brasil ante la caída de ingresos.
Un mercado concentrado y sin regulación
Desde una perspectiva estructural, Sand definió al mercado yerbatero como un “oligopsonio”, donde miles de pequeños productores —entre 12.000 y 13.000— venden su producción a un puñado de grandes compradores.
Según explicó, tres empresas concentran cerca del 50% del mercado, lo que les permite incidir de manera decisiva en la formación de precios. “No compiten entre sí, se ponen de acuerdo para pagar cada vez menos”, denunció.
El impacto, advirtió, se extiende a toda la cadena productiva: cooperativas, secaderos, tareferos y economías locales. Como caso testigo, mencionó la situación de Comandante Andresito, donde aseguró que el 70% de la actividad económica depende de la yerba mate y la localidad enfrenta un escenario crítico.
En ese contexto, Sand anticipó un escenario de creciente tensión. “No va a ser solo un tractorazo, va a haber un conflicto social muy grande”, afirmó, al señalar que la crisis se profundizó al punto de volverse insostenible para miles de familias rurales.
Además, vinculó la situación yerbatera con otras economías regionales en crisis, como la forestoindustria, donde denunció precios “desastrosos” y concentración en manos de grandes empresas.
Desde APAM, el dirigente confirmó la elaboración de un documento técnico de más de 700 páginas con propuestas para reordenar el sector. Entre las principales medidas planteadas figuran la restitución plena de funciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate, la creación de un mercado consignatario nacional, la limitación de plantaciones, la cupificación de la producción y restricciones al ingreso de yerba importada.
Según relató, el documento no pudo ser entregado al presidente Milei, pero sí fue acercado al gobernador bonaerense Axel Kicillof, en el marco de una estrategia de interlocución política más amplia.
Rechazo al monocultivo y defensa de la agroecología
En el cierre, Sand también cuestionó propuestas alternativas como la introducción del trigo en la matriz productiva misionera. Se pronunció en contra del monocultivo y defendió un modelo agroecológico, con diversidad productiva e integración de actividades.
“Una agricultura con agricultores”, sintetizó, al advertir que los esquemas basados en el uso intensivo de agroquímicos conducen a un deterioro ambiental y social que, a su entender, resulta incompatible con el desarrollo sustentable de la provincia.










